
Acércate a la zona vikinga del Parque Astérix y prepárate para vivir una experiencia única en El Olaf de los Vientos.
Antes de comenzar el ascenso, pide tu bebida en el bar y ponte cómodo. A 35 metros de altura, el Olaf de los Vientos comienza una lenta rotación, ofreciendo unas vistas impresionantes del parque y, en particular, de las vertiginosas vueltas de Gudúrix. Ya sea para tomarte un respiro refrescante o simplemente para disfrutar de un momento original, este restaurante giratorio ofrece una experiencia extraordinaria para grandes y pequeños.
Ideal para admirar el parque desde un ángulo inédito, El Olaf de los Vientos combina relajación, gastronomía y emociones, lo que lo convierte en una parada memorable de tu visita.